martes, 4 de abril de 2017

Relato Enero Inventízate

Inventízate es otro de los proyectos en los que participo desde la red social literaria LiterUp, al igual que en los 52Retos, nos proponen un relato con una serie de restricciones. En este caso, cada mes. 
Requisitos de Enero:
a. Dos personajes deben enamorarse.
b. Tiene que haber un incendio.
c. Un personaje tiene que perder una mano.

Palabras (máximo):

500
Este fue mi relato:

Adictos.
Él resopló. Ella contuvo el aliento. Le había visto llegar y sentarse en frente. Miraba distraído su reloj y ella jugueteaba con un mechón de pelo, intentando mostrar indiferencia. Era la primera vez que le veía en la reunión de alcohólicos anónimos y eso le ponía nerviosa. No le gustaba la gente nueva.
Él la miró y sonrió. Ella se sonrojó y se sorprendió sonriéndole de vuelta. Era guapo y tenía una boca preciosa. Una que utilizaría para beber como un cosaco. Se levantó de pronto, sacudiendo el corazón de ella. “No me hables”. Al segundo, ya estaba sentado a su lado.
—¿Vienes mucho por aquí? —ella se sonrojó, esta vez de furia.
—¿Te crees muy gracioso?
Hizo ademán de levantarse, pero él le puso la mano en el hombro, sin retenerla ni apretarla, solo la posó con cuidado. Fue suficiente.
—Lo siento —parecía sincero—. Mi madre suele decir que asusto a la gente… Aunque creo que ella se refiere a cuando voy borracho —susurró esto último, acercándose a su oreja.
Olía a canela, a manzana y a humo. ¿Humo?
—Me llamo Diego.
Pero ella ya no prestaba atención, buscaba la fuente del olor.
—Oye… ¿No te huele a chamuscado?
Él la miró extrañado y luego llegó la confusión. Un gran estruendo había inundado la habitación: el techo había cedido. Ella estaba en el suelo, a unos centímetros del yeso partido. Diego había tirado de ella en el último segundo, cubriéndola con su propio cuerpo. Al mirar a través de él, vio el gran incendio que había nacido en el piso de arriba y cómo éste se iba extendiendo en la sala donde ellos estaban. El calor y el humo cargaban el ambiente y ella no se podía mover.
—Diego —al abrir la boca, tosió—, tenemos que irnos.
Le miró y vio que la cabeza le sangraba. “Claro, él ha recibido el golpe”.
—Lo siento, preciosa —él también tosió y puso cara de dolor—. Me temo que no puedo moverme —y movió su cabeza hacia arriba, señalando algo.
Con cierta dificultad, pudo ver que la mano de Diego había sido sepultada por un fragmento del techo. El corazón le empezó a latir fuertemente. A sus pies, un pedazo de yeso les cortaba el paso y a los lados, el fuego se había propagado.
—Vamos a morir.
Ambos sudaban a causa del calor. Los trozos de pared ralentizaban el fuego, posponiendo el final. Él se había dejado caer y ahora sus cuerpos se pegaban. A ella se le erizó el pelo. Seguía oliendo a manzana y a canela.
—¿Es normal que quiera besarte? —preguntó ella.
Empezaba a sentirse mareada.
Diego se incorporó tanto como pudo y le acarició la mejilla sonrosada con la mano libre. Con cuidado, posó sus labios en los de ella y los mordió. Se separaron abruptamente para toser y luego volvieron a besarse. Esta vez, apasionadamente. El fuego los envolvía.
—Solo necesité una copa para enamorarme del vodka —contestó él.
Y ardieron.


Puedes dejarme un comentario diciéndome lo que te ha parecido y en lo que puedo mejorar. Al fin y al cabo, ese es mi objetivo al participar. Y si os animáis, podéis apuntaros cualquier mes.

martes, 28 de marzo de 2017

Cinco relatos gratuitos para familiarizarse con la escritura de Virginia Pérez de la Puente.

   Como ya os comenté en la entrada anterior, cuando decidí adoptar a Virginia, no había leído ningún libro suyo pero tomé muchas medidas de investigación para asegurarme de que era una autora que pudiese gustarme. Una de ellas fue recorrerme su página web de arriba a abajo para conocer todo sobre su obra. Grata fue mi sorpresa al ver que tenía una recopilación de relatos suyos de algunos géneros distintos y que, además, algunos de ellos estaban al alcance de todos gratuitamente. Y descubriendo mi lado más tacaño, me decidí a leerlos todos. Aquí una opinión breve de algunos de ellos y frases para engancharos:

   Y la niebla cubrirá tu cuerpo como un manto. (Leer aquí)
   
   Como parte de una antología, Virginia aporta su granito de arena con un relato de apenas 19 páginas donde muestra claramente su estilo narrativo y su temática recurrente sobre Dioses.
   Posiblemente, sea el relato que más me ha gustado de los que he leído y que representa vivamente su voz propia como escritora. En un ambiente sobrecogedor, nos enseña las consecuencias de contactar con los dioses. Además, contiene una escena de sexo muy bien escrita y políticamente incorrecta. Si os interesa leerla, este puede ser un buen comienzo.



   "El animal llenó el interior de su cuerpo, imposiblemente grande, y pugnó por rasgar su piel y liberarse de la prisión que le encerraba, gruñendo por el deseo de salir al mundo."

   Solo mío. (Leer aquí)

   También parte de una antología de cuentos fantásticos, nuestra autora utiliza una ambigüedad absoluta para hablar de la complejidad de las relaciones humanas y la pasión por la literatura.
   No necesita más de ocho páginas para ir confundiéndote y finalmente sorprenderte. Un regalo para quienes dedicamos nuestro tiempo a compartir con otros nuestra pasión por los libros.

   "¿Quién es capaz de conocer a otro, a quien sea, lo que sea, si no puede mirar en su interior y saber lo que estaba viendo?"

   Azrael. (Leer aquí)


   Ponerte en el punto de vista de un gato y seguir con la temática fantástica parece complicado hasta que conoces a Virginia. Simplemente un ejercicio de narrativa que juega con el foco de atención para desarrollar una historia, que bien podría ser continuada de forma más extensa. Poco más se puede decir de este breve relato de cinco páginas sin hacer ningún spoiler innecesario.


   "Azrael torció la cabeza y echó las orejas hacia atrás al ver la curiosa fluctuación del aire encima de la cabeza de Blanca."

   ¡Oh, héroe! (Leer aquí)

   Y si buscamos brevedad, con este relato de dos páginas de nada, podemos ver el lado más cómico de la autora, sin desprenderse del todo de su fijación por la mitología. El humor es complicado y creo que tras una final inesperado, una segunda lectura del texto ayuda a mitigar la confusión que provoca al principio y disfrutarlo más. ¡Incluso te sacará una sonrisa!

   "¡Ah desgraciada, cuya única afrenta fue ser hermosa, amada por las olas y la espuma!"

   Anhira. (Leer aquí)


   Según cuenta Virginia en su web, este relato perteneció a una antología de género fosco. Ni ella estaba muy familiarizada con esto, ni yo lo conocía con anterioridad. Pero al parecer, es un tipo de género que busca crear incomodidad al lector desde lo desagradable.
   Sinceramente, este relato ha sido el que más me ha aburrido y no lo he encontrado demasiado desagradable (lo justo), pero teniendo en cuenta que es una especie experimentación, está bastante bien. Además, sí que me gusta el final porque es inesperado y muestra mucho del estilo que encontrábamos en el primer relato.

 
   "Gimió cuando el dolor se unió a una nueva punzada de deseo, oprimiendo su vientre y extendiéndose por su espalda."


   Y hasta aquí el segundo post sobre Virginia Pérez de la Puente para Adopta una Autora. Mi intención es que vayamos conociéndola poco a poco, para animarnos a leerla. Podéis encontrar más relatos suyos (gratuitos y pagando) en su web. ¡Recordad que los escritores necesitan comer! Para los que ya la conocéis, espero haberos descubierto algo nuevo de ella, que quizás no os habíais parado a leer. Y a todos: ¡Comentad, comentad y comentad! Quiero saber qué pensáis vosotros.
 
   PD: Si pulsáis en los diferentes enlaces que he añadido (en rojo), podréis acceder a las fuentes de información que he utilizado para esta entrada.

jueves, 16 de marzo de 2017

Reseña "Lady Midnight" de Cassandra Clare.

   Este libro es el primero de una nueva saga que ocurre en el mundo de Los Cazadores de Sombras, esta vez llamada Renacimiento. Nos trae nuevos personajes y nos reencuentra con muchos otros ya conocidos con toda la pasión, la fuerza, la juventud y el romanticismo propios de la autora.

   Título: Lady Midnight.
   Saga: Cazadores de Sombras: Renacimiento.
   Autor: Cassandra Clare.
   Género: Aventura, Romance, Juvenil.
   Editorial: Ediciones Destino.
   Traducción: Patricia Nunes.
   Información: 685 páginas.

   Sinopsis: Han pasado cinco años desde el final de Ciudad del Fuego Celestial. Los padres de la cazadora de sombras Emma Carstairs fueron asesinados y desde entonces su hija no ha dejado de buscar al culpable. Ella, junto a su parabatai, Julian, empieza a investigar una demoníaca trama que se extiende por los lugares más glamurosos: desde Los Ángeles hasta las playas de Santa Mónica...
   Además, Emma no puede evitar la poderosísima atracción que siente hacia su compañero, una relación que las leyes de los cazadores prohíben. Una auténtica caja de sorpresas que enlaza tramas, personajes y conexiones de los descendientes con sus ancestros. (Sacado del Libro)

   Opinión:

   Emma Carstairs y Julian Blackthorn, protagonistas de esta historias y parabatais*, van a tener que enfrentarse a un mal que está llevando a cabo diferentes asesinatos y rituales en Nueva York y que parecen coincidir en muchos aspectos con el asesinato de los padres de ella. Para ello, contarán con la ayuda de toda la familia Blackthorn, Malcolm (brujo), Cristina (cazadora mejicana) y del hermano desterrado de Julian: Mark (medio cazador-medio hada), que a cambio de encontrar al asesino, podrá decidir volver o no con su familia. 

   Con la misma combinación esencial que el resto de libros del mundo de las sombras, Cassandra no se arriesga demasiado y nos muestra una historia que ya conocemos: un mal al que enfrentarse, un amor prohibido, muchos secretos y una serie de relaciones interpersonales entre los distintos personajes que lo envuelve todo de emoción y tensión. Aunque pueda sonar algo negativo, lo cierto es que funciona muy bien y contiene ciertas diferencias. La principal y que más me ha interesado a mí, ha sido el ahondamiento en una parte de la población de este mundo que no se había tenido en cuenta, al menos no en profundidad. Me refiero a los que son "medio sobrenatural", como medio demonios o mundanos con la Visión. Forman parte pero no pertenecen a ninguno de los dos mundos y eso puede ser peligroso.
   
   Por otra parte, y siendo un punto fuerte de la autora, están los personajes, que son increíbles. Absolutamente todos están bien creados y aportan, de forma sustancial, algo a la trama. No se queda ninguno fuera, no hay personajes insustanciales ni información suelta. Todo está concienzudamente hilado para crear un final y una resolución magnífica. Y eso es muy difícil.

   Por último, siguiendo el discurso de los personajes y para los fan de la saga y el mundo de Los Cazadores de Sombras, este libro es un regalo. Pues reúne a diferentes personajes de las distintas sagas y sin afán de protagonismo, aportan algo de nostalgia y emoción a la historia.

   Puntuación: 5/5

   * Se recomienda haber leído los libros anteriores del mundo de Cazadores de Sombras, pero no es estrictamente necesario, pues en el libro se desarrollan muchos de los puntos más importantes del mundo y la historia.

domingo, 5 de marzo de 2017

Reto 9: Escribe un relato que integre las palabras ‘luz’ y ‘cuadro’ como elementos relevantes del argumento. #52RetosLiterUp

"No se permiten fotos con flash"

   Llevaba en la misma posición al menos una hora, sentado en esa butaca vieja y dura que le destrozaba la espalda. Una noche aburrida como cualquier otra, mirando aquellos monitores en blanco y negro en los que no sucedía absolutamente nada. Teniendo en cuenta el valor de las obras de arte que allí se almacenaban y el antiguo y deficiente sistema de seguridad que el jefe se negaba a cambiar, le extrañaba que ningún pícaro desdichado intentara entrar. Al menos así tendría trabajo. Se incorporó y se estiró con los brazos en alto lo máximo que pudo, lo que produjo un sonido poco sano que le daba a entender que era hora de darse una vuelta o al día siguiente sería una obra más, inmóvil entre esas cuatro paredes.
   Cogió su linterna y tras darle unos ligeros golpes consiguió que ésta funcionase. Salió de su despacho y se adentró en una de las grandes salas donde se almacenaban con riguroso cuidado diferentes obras que por algún motivo no podían estar en ese momento expuestas en el museo de la ciudad o iban a exponerlas en un futuro cercano. La luz que aportaba la linterna no era muy intensa y alumbraba un espacio muy pequeño. Aún así, pudo reconocer algunos de los artistas de los cuadros allí embalados: Cecily Brown, Julie Mehretu, Albert Oehlen... Y su preferido, Daniel Richter. Nunca se había interesado en el arte hasta que empezó a trabajar allí. "No está tan mal" se había dicho al recorrer aquella sala su primera noche.
   Siguió su paseo rutinario, iluminando uno a uno los cuadros que quedaban a la vista y uno a uno iba nombrando a los que creía que habían sido sus autores. Era como un ejercicio de memoria y destreza. Entretenido, casi dejó pasar el movimiento surgido detrás de una de las estanterías situadas a su izquierda. "¿Hay alguien ahí?" Se reprendió así mismo y se dijo que si había alguien, éste no contestaría, obviamente. Siempre pensó que los guardias de las películas eran estúpidos pero él, que nunca había llegado a encontrarse en aquella situación en los 20 años que llevaba trabajando, había caído en el mismo tópico. Se acercó con cuidado, con una mano posada en la porra que llevaba en el cinturón pero sin llegar a sacarla. Ese palo de plástico malucho era la única arma que le permitían llevar. Cuando estaba a punto de rodear por completo la estantería y descubrir el motivo de su angustia repentina, la luz de la linterna se apagó. "¡Joder! Esto empieza a parecer una puta película mala" Pegó con fuerza a la linterna, pensando en que si su mujer estuviera allí ya estaría amenazándole con lavarle la boca con jabón, y consiguió encenderla de nuevo e iluminar al frente. Allí, en aquel pasillo sin salida, no había nadie pero sí un cuadro muy grande, casi de su altura. Al contrario del resto, éste no estaba embalado ni protegido por ningún tipo de plástico o tela. Acercó la luz y vio que en él habían dibujado a un chico de media altura, vestía una sudadera con gorra y una bufanda negra que le tapaba media cara y que hacía contraste con el calor de la época. Éste, pintado con verdadero realismo, parecía golpear el cuadro desde dentro. Veía el miedo en sus ojos. "¡Cuánto detalle! ¿Quién será el autor?". La luz se volvió a apagar y un escalofrío le recorrió la espalda.

   Llevaba en la misma posición, al menos, una década. Encorvado, con su traje de guardia, sujetaba una linterna apagada como si ésta pudiese iluminar nada. Al menos, las vistas esta vez eran más interesantes, y a color, pero le fastidiaba tener que mantener esa cara de curiosidad constante. No sentía dolor, eso era cierto. Ni siquiera cuando le trasladaban de un museo a otro y el traqueteo del camión le causaba algunos golpes en los bordes. Ni cuando le colgaban de las paredes mal iluminadas de cualquier local. Sin duda, le veían como una obra de mala calidad que había dejado algún autor desconocido en un famoso almacén de arte. La curiosidad del acto y la desaparición del guarda de aquel almacén, es decir él, habían ayudado a que algunos frikis del sector decidieran colgarle.
   Aquella noche, mostrado en una exposición anónima de Madrid, una señorita de no más de 20 años, se quedó hipnotizada mirándole. Se acercaba y se alejaba, sin cambiar su expresión interrogante. Miró a su alrededor para asegurarse que no había nadie y sacó su móvil. A pesar de los múltiples carteles que decoraban los museos especificando que no se podían hacer fotos con flash, siempre había algún ser que decidía que aquello no era importante. Desde que se encontraba en el cuadro, nadie le había hecho fotos con flash, no era tan importante como para que alguien se jugase su expulsión de la sala. Y ojalá lo hubiesen hecho antes pues al cegarlo la luz, otro escalofrío le recorrió la espalda y empezó a moverse. Estaba de pie en el museo, observando un cuadro de una chica de no más de 20 años que sujetaba un móvil, dispuesta, al parecer, a hacer alguna foto. Notó por primera vez en mucho tiempo dolor por todo su cuerpo, cayó de rodillas al suelo y empezó a llorar. Ya no le gustaba el arte.



   Si no sabes de qué va esto, visita LiterUp o lee el intento fallido del año pasado. ¡Y comenta si te ha gustado!

lunes, 20 de febrero de 2017

Mi vida seriéfila. Capítulo 3: Santa Clarita Diet T1.


   El 3 de Febrero estrenaron en la plataforma de Netflix la primera temporada entera de Santa Clarita Diet. Teniendo en cuenta la sobreexplotación de la temática zombi y una actriz que personalmente no me gusta demasiado como protagonista, he de decir que mis expectativas en esta serie eran nulas. Sin embargo, tras saber que un amigo la estaba viendo, me entró curiosidad y decidí darle una oportunidad. Finalmente, la vi en dos días.

   Santa Clarita Diet: Zombis caníbales.

   Sheila (Drew Barrymore) y Joel Hammond (Timothy Olyphant) forman un matrimonio de lo más convencional. Ambos trabajan juntos vendiendo casas, tienen una hija y viven en un barrio tranquilo en Santa Clarita, entre dos vecinos trabajadores de la ley (un policía y un ayudante del sheriff). Pero un día todo cambia cuando Sheila empieza a vomitar en cantidades ingentes hasta que muere... Al menos durante un par de minutos porque luego despierta más viva que nunca. Impulsiva al extremo, con una libido creciente y una hambre atroz, Sheila parece haber cambiado para bien, excepto por el pequeño detalle de necesitar comer carne humana fresca.

   Los personajes. Convivir con una zombi.


   Al contrario que otras series de la temática, esta no se centra en la enfermedad y su expansión o en la razón de su existencia, sino que de manera cómica nos enseña la convivencia familiar, la amistad entre vecinos, los conflictos de pareja y los problemas existenciales que sufre una adolescente, con el plus de tener que alimentar a Sheila y el inconveniente ético y físico que ello conlleva. Así, se vuelve realmente importante, ya no el cambio brusco de personalidad de la protagonista, sino la reacción de las personas que le rodean.

   Joel, su marido, es quizás el que se ve más afectado por la situación pero desde el principio muestra una sincera comprensión y amor puro por su esposa, por lo que está dispuesto a hacer lo que sea, inclusive matar, para mantenerla con vida, eso sí, siempre con una búsqueda de la cura por delante. Este personaje me gusta, es dulce, gracioso y aunque la situación le sobrepasa (se le nota) siempre tiene unas palabras amables para su mujer o un plan nuevo.
   La hija, Abby (Liv Hewson) es la que menos me gusta. Su participación en la trama se basa en ser una adolescente, con problemas de adolescente, actuando como una adolescente. Sin embargo es la excusa perfecta para meter a mi personaje secundario favorito, Eric Bemis (Skyler Gisondo), de la misma edad que Abby e  hijo de los vecinos de la familia, ayuda a ésta a investigar, ocultar, animar... Es un chico friki, inocente, que transmite ternura y da pie a los momentos más graciosos de la serie. A mí me ha enamorado.

   Hay que añadir que la serie está formado por un elenco de lo más particular, con actores como Nathan Fillion, Ricardo Chavira, Ramona Young o Mary Elizabeth Ellis.

   Mis impresiones. Absurdo y exagerado.

   Sí, esta serie es absurda y los actores exageran mucho. Pero es que eso es lo que lo hace buena. ¿A quién le interesa otro drama familiar u otra serie de zombis? La comedia creada a partir de escenas absurdas, en los que los personajes no actúan como deberían de hacerlo ante esas situaciones, es lo que te hace reír. Las expresiones marcadas y las actuaciones exageradas sirven como apoyo a las incoherencias. ¿Una chica ve a sus padres enterrar un cadáver y casi no se inmuta? ¿Una mujer que muere y revive y no le da la mayor importancia? En el mundo real no pero aquí tiene sentido y para mí eso es lo importante.


    Serie ligera, de apenas 10 capítulos con una duración de media hora que te hace descansar de las geniales y estridentes series de capítulos de una hora y te hace pasar un buen rato. Si la habéis visto, comentadme vuestras opiniones y si no, animaos y decídmelo también.

   Mi puntuación: 4/5